La donna è mobile![]() "Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino |
Luna azul desde el hemisferio Sur![]() Siéntate aquí conmigo y vamos a mirarla. ¿Me das la mano? Estas cosas se ven con la mano cogida, ¿sabes? sí, así, sin apretar ni nada, sin alharacas. Mientras la sostienes ya sé que sabes, como yo sé, que nunca habías visto nada tan bonito. Que te estás llenando. Respira. Si te estremeces, si te entra frío dímelo que me pegaré más, ¿vale? Es muy hermosa. Mírala qué poderosa, no le hace falta nadie para sostenerse ahí, ni al mar para mecer su reflejo. Son grandes. Nosotros en cambio, nada. Pequeños. Pasajeros. Nada. Son los demás quienes nos crean, ¿pero quienes somos nosotros? En realidad sólo esto, asombrados espectadores de paso. Fíjate, fíjate qué Luna y qué mar, ellos sí saben quien eres. Te ven sentarte aquí como han visto sentarse a miles, a millones, a miles de millones. Sentándose y después levantándose, andando para desaparecer. El frío de la arena en la planta del pie, la sombra que proyectas, el pelo que el viento revuelve, un obstáculo a rodear para la hormiga, un escalofrío cuando amanece, el picor de tu nariz, la humedad en tu piel. Tu pecho que sube y baja. El brillo de tus ojos cuando los miro. Mi vida. Nada. Y la respuesta que dio (por entregas) Ernesto, dice así: Dicen que es sólo un efecto óptico, pero lo cierto es que esta noche se verá más grande que nunca. Me siento aquí, contigo. Vamos a mirarla con las manos cogidas: tú no aprietes si no quieres, pero déjame que yo presione justo así, para saberte de verdad, para palpar todo el asombro de tu alma en el tacto desprevenido de tu mano. Nunca había visto nada tan bonito (me refiero a ti, embelesada ante la luna). Hay una terrible belleza en la aplastante grandiosidad del espectáculo (me refiero a la luna rielando en el mar). Te asalta la tentación de creerte una hormiga dando un rodeo, un personaje de ficción creado por los demás, perplejidad cósmica, pura angustia existencial. Pero esos pensamientos tristes son sólo verdades a medias. Fíjate. Piensa. Reacciona. Son mentiras. Mentiras. Nunca debí recurrir a toda esa poesía cruel que pretende reducirnos a hormigas. Hormigas al pie de un Olimpo poblado por tiránicos malos poetas. Sin nosotros mirándola, la luna sería una piedra helada, una mota de polvo en la inmensidad del universo, chatarra insignificante. Los significados de la luna, todos sus significados, se los damos nosotros (me refiero a nosotros dos y a la humanidad entera). Eso somos nosotros, no te lo preguntes más (si ya lo sabes): somos los que miramos, los alzados del suelo para mirar, para ver cuanto existe, para nombrarlo, para hacerlo "real". La realidad no existe sin nadie que la nombre, la imagine, la piense, la transforme. Míranos ahora, aquí sentados, con las manos cogidas, pensando absurdamente que la luna sabe algo de nosotros. Hace rato que me he desentendido de su belleza muerta. Te miro. Decido no pensar que "andamos para desaparecer". No lo puedo pensar cuando te miro, porque la vida es eterna mientras tu pecho suba y baje, mientras me pique la nariz, me cojas de la mano y te brillen los ojos al mirarme. Eterna, ¿me oyes? Miércoles, 22 de Junio de 2005 01:00. [ + ]. Tema: La tiranía del lector. Comentarios » Ir a formularioAutor: PaquiLou Este post, me transmite la sensación de no pasar a más que un pequeño átomo, es tierno sin duda, pero que pequeños nos llegamos a ver desde esas perspertivas... Un beso. Fecha: 22/06/2005 15:41. Autor: Thao Mi luna...sabes Donna? Esta noche será la luna más grande de los últimos dieciocho años...Un beso Fecha: 22/06/2005 16:48. Autor: Helen Parr Ya es casualidad que hoy, y casi a la misma hora (yo un pelín antes, conste), he dejado en otro sitio un comentario sobre la luna de anoche...;) Tienes una casa muy acogedora, donna, ¿para qué una mudanza? Fecha: 22/06/2005 17:25.
Dicen que es sólo un efecto óptico, pero lo cierto es que esta noche se verá más grande que nunca. Fecha: 22/06/2005 18:38. Autor: Ernesto Me siento aquí, contigo. Vamos a mirarla con las manos cogidas: tú no aprietes si no quieres, pero déjame que yo presione justo así, para saberte de verdad, para palpar todo el asombro de tu alma en el tacto desprevenido de tu alma. Fecha: 22/06/2005 18:54. Autor: Ernesto (...) "tacto desprevenido de tu mano" (grrrrr..., odio los lapsus). Fecha: 22/06/2005 18:55. Autor: Ernesto Nunca había visto nada tan bonito (me refiero a tí, embelesada ante la luna). Hay una terrible belleza en la aplastante grandiosidad del espectáculo (me refiero a la luna rielando en el mar). Fecha: 22/06/2005 18:57. Autor: Ernesto Te asalta la tentación de creerte una hormiga dando un rodeo, un personaje de ficción creado por los demás, perplejidad cósmica, pura angustia existencial. Pero esos pensamientos tristes son sólo verdades a medias. Fíjate. Piensa. Reacciona. Son mentiras. Mentiras. Fecha: 22/06/2005 19:00. Autor: Ernesto Nunca debí recurrir a toda esa poesía cruel que pretende reducirnos a hormigas. Hormigas al pie de un Olimpo poblado por tiránicos malos poetas. Fecha: 22/06/2005 19:02. Autor: Ernesto Sin nosotros mirándola, la luna sería una piedra helada, una mota de polvo en la inmensidad del universo, chatarra insignificante. Los significados de la luna, todos sus significados, se los damos nosotros (me refiero a nosotros dos y a la humanidad entera). Fecha: 22/06/2005 19:04. Autor: Ernesto Eso somos nosotros, no te lo preguntes más (si ya lo sabes): somos los que miramos, los alzados del suelo para mirar, para ver cuanto existe, para nombrarlo, para hacerlo "real". La realidad no existe sin nadie que la nombre, la imagine, la piense, la transforme. Fecha: 22/06/2005 19:06. Autor: Ernesto Míranos ahora, aquí sentados, con las manos cogidas, pensando absurdamente que la luna sabe algo de nosotros. Hace rato que me he desentendido de su belleza muerta. Te miro. Decido no pensar que "andamos para desaparecer". No lo puedo pensar cuando te miro, porque la vida es eterna mientras tu pecho suba y baje, mientras me pique la nariz, me cojas de la mano y te brillen los ojos al mirarme. Eterna, ¿me oyes?. Fecha: 22/06/2005 20:22.
(He tenido que trocear mi texto porque cada vez que intentaba poner un comment de más de tres líneas, el invento éste del que no te has querido mudar me "escupía" sin la menor consideración. Lo siento) Fecha: 22/06/2005 20:24. Autor: La donna è mobile Es que no somos nada, Paquilou. Yo creo que sería bueno tener siempre esa sensación presente, y no sólo ante esos espectáculos tan impresionantes. En fin, qué calor hace, ¿verdad? Fecha: 22/06/2005 21:18. Autor: La donna è mobile Antonio querido, :-) ¿Te acuerdas, a que sí? Tu guitarra, tu luna de Isla Cristina, tus canciones (inéditas), tus noches de insomnio bajo el cielo raso de la costa. Yo tampoco lo he olvidado, que así te diste a conocer allá, en la prehistérica +30. A ver si esta noche coincidimos mirando al cielo. Y digo que para no fallar, te envío en sms y oye, sincronizamos y tal. :-) Un abrazo Fecha: 22/06/2005 21:25. Autor: La donna è mobile Helen Parr (y gromenagüer), qué orgasmillo de verla por aquí, válgame y San válgame. Ya leí, ya, lo que puso en el pabellón pabellonoso sobre la luna, PERO en mi descargo diré que este post ha sido coincidente "por los pelos" con la noticia. Yo anoche estaba romanticona perdida, como se ve, y tenía necesidades lunáticas y muy místicas, como se aprecia, que no supe saciar de otro modo. Aquí la mobile, que es de un blandiblup que... Fecha: 22/06/2005 21:30. Autor: Ernesto Qué calor hace, ¿eh?. (El hombre invisible optó por la climatología, por hablar de algo y hacerse notar, mayormente). Y dicen que va a seguir así e, incluso, un poquito más sofocante. Y eso que el verano acaba de empezar. Imagínese en agosto, esto va a ser la repanocha. Fecha: 22/06/2005 21:46. Autor: La donna è mobile Tengo respuestas para ti por todas partes y las he preparado en el word para después de las duchas. Ahora voy a quitarme tooodas las gotas que han resbalado pantorrilla abajo, canalillo abajo, espinazo abajo... ¿dónde dices que se esconde el hombre invisible? :-) Vuelvo en un rato. Fecha: 22/06/2005 21:52. Autor: La donna è mobile Si es que nada más que hay que poneros donde hay para sacar lo más grande. Fíjate que párrafo tan hermoso te has sacado de la manga así como quien no quiere la cosa, Ernesto. Si me das permiso se queda como está, me gusta cómo se complementan. Pero lo que no consigo es explicarme, se ve; porque yo no me siento melancólica ni triste, aunque por lo visto esté dando esa impresión. Bueno, pues yo qué sé. Try again. Gracias por todo lo que das, Ernesto, eres muy generoso. :-) y un abrazo para ti también, Porto-rosa (fíjate él, llega, abraza, abraza a todos, sale de escena, XDDD) Fecha: 23/06/2005 01:06. Autor: Ernesto Me gusta cómo lo has dejado, sí. Y te lo agradezco. Queda como una cosa así "al alimón" la mar de maja. Y hasta se me ha pasado el dolor de cabeza (todo el día drogado y sin poderme quitar este taladro de la sesera) al escuchar de tu boca que no estás como me parecía (tristérrima). Un buen remate a un día pésimo, aquí en la virtualidad ésta. (El invitado se vuelve a la Donna y pregunta ¿puedo saludar?. Ella asiente con un mohín de repelús). Quiero saludar a mi estimado Portorosa, sin ánimo de desmerecer a nadie. Es que le quiero per se y por lo que "cuida" (él también) de mi niña Mobile. Fecha: 23/06/2005 01:29. Autor: una humilde lectora Ayyyy!!. Las sensaciones que ambos provocais en mi mente (me refiero a Rosa y a Ernesto) es tremendamente parecido a las sensaciones que provocan esos primeros días de enamoramiento, de descubrimiento apasionado del otro. Lo haceis realmente muy bonito, muy bonito y muy triste de tan bonito que es. Muchos besos. Fecha: 23/06/2005 12:44. Autor: Ernesto (Ernesto iba a escribir acerca de los diferentes tipos de enamoramiento, desde el químico-coyuntural hasta el éxtasis místico, pasando por una abigarrada paleta cromática intermedia. Con este calor, me da pereza teclear tanto -así no os aburro, ¿ves qué bien?-. Sólo diré que es natural el "tremendo parecido" que te evocan estos textos, porque mi corazón gotea pintura fresca -"no tocar, recién pintado"-, aunque todavía no logro situar esta confusa tonalidad en la puñetera paleta. "Muy triste de tan bonito que es". Creo que a los textos se les nota toda la distancia y algo así como el fatalismo con que están sentidos. Esa es su tristeza romántica, como muy decimonónica. Gracias por leerlos. Besos). Fecha: 23/06/2005 20:29. Autor: La donna è mobile Pues volvemos a lo mismo de siempre, ¿qué tienen de tristes? Si tienen algo de triste es por sugestión del lector (es un síndrome nuevo que me estoy inventando sobre la marcha, supongo que se nota). Soy yo quien los escribe y no soy una mujer triste, pero ni de coña, luego es complicado que sin proponérmelo contagie melancolía; ni siquiera es tristeza lo que me produce (mi relación con) Ernesto. Nada más lejos. No tengo que hacer ningún exorcismo sobre él y sobre mí cuando lo único que me regala, y además contínuamente, son atención y alegrías. Pues sólo faltaba. :-) Fecha: 23/06/2005 23:36. Autor: una humilde lectora A mí para nada me pareces triste Rosa, es más, me río mucho con tu comentarios y tus ocurrencias. Sin duda tienes mucho sentido del humor y mucha alegría por la vida. Y ¿cómo no te vas a alegrar de tener a un hombre con Ernesto diciéndote semejantes cosas? El problema es que eso lo estais viviendo vosotros y yo no soy en absoluto "la prota", tan solo una simple espectadora. Ahí reside la tristeza, en el deseo de que esos sentimientos, que tan bien reflejais con palabras, no estén presentes en mi propia vida. Que me vas a producir tristeza, mujer!!!, la tristeza ya la llevo yo puesta desde casa. Besos a los dos. Fecha: 24/06/2005 12:04.
No te ves. Sólo te escuchas, atropelladamente, solapando breves monólogos y risas. El teléfono es lo que tiene. No me gusta. Es útil para un aviso, un recado, un mensaje urgente. Nada más. Para "verse", no vale. No es que a uno le falten las miradas, los gestos, la inclinación de la cabeza, la respiración del otro. No es que a uno le sobren los asparavanes absurdos que el otro no puede ver, mímica inservible. Es, sobre todo, que no hay caja de resonancia: las palabras, estranguladas, se caen de la boca sin hacer eco, estrellándose contra un suelo de arena. No vibran en el aire que les corresponde, en el halo "personal" de cada palabra, el espacio en el que quieren seguir flotando, una vez dichas, para poder ser releídas, paladeadas, acariciadas, reinterpretadas, sentidas. Ese "lugar" que ocupan, sólo ellas, las palabras escritas. Por eso, querida Rosa, escribo. (Te lo dije por teléfono): yo prefiero escribirte, ya ves. Fecha: 24/06/2005 19:47. |
Temas
EnlacesTarjetero |